
Salud mental y hábitos cotidianos: dieta Mediterránea y ejercicio para reducir medicación psiquiátrica
¿Qué pasaría si los pilares de nuestra dieta y actividad diaria pudieran influir directamente en nuestra salud mental? Esta es la pregunta que guía un reciente estudio del Instituto de Investigación del Hospital del Mar y la Universitat Ramon Llull, que revela un hallazgo significativo: la combinación de dieta Mediterránea y ejercicio físico regular se asocia con un menor inicio en el consumo de medicación psiquiátrica.El trabajo, publicado en Age and Ageing, es el primero en evidenciar este vínculo a gran escala. A partir del análisis de datos del proyecto PREDIMED, con entre 6.000 y 7.000 adultos mayores seguidos durante casi cinco años, los resultados son reveladores.
Menos pastillas, más estilo de vida
Los datos muestran que cada punto ganado en adherencia a la dieta Mediterránea se traduce en reducciones del 23% al 28% en la iniciación de fármacos como antidepresivos, ansiolíticos, antipsicóticos y anticonvulsivos.
La actividad física, aunque con un impacto algo menor, también se vincula con beneficios: caminar intensamente 40 minutos semanales o practicar ejercicios como pilates reduce el inicio de estos tratamientos, especialmente antidepresivos (20%) y ansiolíticos (15%). La combinación de ambos factores; alimentación saludable y ejercicio, es especialmente potente: hasta un 59% menos riesgo de empezar con antidepresivos y cifras similares en otras categorías.
Un enfoque complementario a los tratamientos tradicionales
El estudio apunta a mecanismos neuroprotectores como la reducción del estrés oxidativo, mejoras en neurotransmisores y beneficios epigenéticos del ADN como factores detrás de estos efectos.
En un contexto europeo donde el uso de medicamentos psicoactivos entre mayores de 65 años es elevado, estos hallazgos invitan a explorar alternativas preventivas y complementarias a la farmacología tradicional.
El Dr. Víctor Pérez, jefe de Psiquiatría del Hospital del Mar, lo resume con claridad: “Es un campo de especial interés para seguir estudiando el papel protector de la dieta y el ejercicio en la salud mental”.
El equipo ya proyecta un ensayo clínico aleatorizado para evaluar formalmente la eficacia de estas intervenciones. Porque tal vez, la receta para el bienestar esté también en el plato y en el movimiento.