El mar se calienta debido al cambio climático, afectando a ecosistemas marinos.

Cinco años de calor extremo en el mediterráneo
El mar se calienta y durante los años 2015 y 2019, el mar mediterráneo sufrió cinco años consecutivos de olas de calor marinas, fenómenos que elevan la temperatura del agua y causan mortalidad en miles de kilómetros de costa, hasta 45 metros de profundidad.
Estos eventos no sólo afectan a ecosistemas marinos, sino también a comunidades que dependen del mar.
Qué son las olas de calor marinas y por qué preocupan: el mar se calienta
Se considera una ola de calor marina cuando el mar se calienta y la temperatura del agua supera el percentil 90 de los registros históricos por al menos cinco días. Esto reduce los niveles de oxígeno y crea nuevas zonas donde la fauna marina lucha por sobrevivir.
De continuar el calentamiento global, estos fenómenos podrían durar más de 100 días y ser hasta 43 veces más intensos, con consecuencias devastadoras.
Impactos visibles: del Pacífico a Galicia
Las cifras ya son alarmantes. La ola de calor del Pacífico en 2013 provocó la muerte de millones de larvas de bacalao y aves marinas. En la Gran Barrera del Coral, el blanqueamiento afectó al 30% de los corales. En Galicia, especies clave del marisco como berberechos y almejas sufren aceleración metabólica, baja reproducción y alta mortalidad.
Consecuencias humanas: empleo y cultura en riesgo
Más de 7.000 personas, mayoritariamente mujeres mariscadoras, dependen de estos recursos .
El calentamiento continuo podría poner en peligro medios de vida y tradiciones centenarias.
Además, las olas de calor marinas ya no son eventos aislados, sino que ocurren con mayor frecuencia y durante casi todo el año, alterando ciclos naturales fundamentales.
Una crisis oceánica, social y económica
A este panorama se suma una crisis social y económica. La ciencia ya ha identificado causas y ha propuesto soluciones, pero el cambio requiere voluntad política y compromiso global.
Cuidar el mar es cuidar nuestro futuro. Porque el mar se calienta y detrás de cada ola de calor hay vida, culturas y economías que necesitan ser protegidas.