El contenido que cambiará el mundo

pexels-christina-morillo-1181396

¿Por qué todos podemos ser activistas o divulgadores?

El activismo está en auge. Cada vez se habla más de los movimientos emergentes en la sociedad. ¿Por qué?
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on email
Share on google

Para comenzar, es necesario diferenciar la divulgación del activismo: la divulgación consiste en exponer y difundir información sobre un tema concreto para promover su conocimiento y que llegue a una mayoría. Este término se usa, sobre todo, para referirse a la divulgación científica que se suele realizar por medio de ensayos. Igualmente, la divulgación se puede usar de otras formas para promover la información.

Ser activista, es luchar por aquello que se divulga. Es ser consciente del poder de los actos y las palabras de forma activa. Lara Alcázar explica en una charla TED que “sin la divulgación no se puede hacer activismo y este se vive día a día”.

Luchar por una causa es sacrificado, pero participar no lo es tanto

Hace unos meses creía que los únicos movimientos activos eran la lucha feminista, de la que hablé en otro artículo, y el movimiento LGTBQ+, pero estaba muy equivocada. Existen miles de luchas actualmente. Por mencionar solo algunas: mujeres que pretenden normalizar la alopecia femenina (el término alopecia no es muy correcto, dado su significado etimológico), Body Positive, Me Too o Black Lives Matter. Estos movimientos consiguen que los comportamientos discriminatorios se reduzcan o, por lo menos, que nos hagan ser conscientes de nuestros actos. ¿Por qué no criminalizamos que un hombre sufra alopecia, pero a una mujer sí? ¿Por qué se insulta por el aspecto físico? ¿Por qué se usa el poder económico para coaccionar? ¿Acaso un color de piel es mejor que otro?

Podréis pensar: “ya bueno, a mí esas causas no me representan, no tengo por qué ser activista de ellas”, claro que no. Es muy importante no apropiarnos de movimientos a los cuales no pertenezcamos, pero debemos informarnos sobre si nuestro comportamiento se corresponde con aquello que se está reivindicando para apoyar cada causa con lo que podamos.

¿Entonces, cómo puedo ayudar?

Como he dicho, informándonos, reconstruyéndonos y, luego, siendo divulgadores. Dando expansión a aquello que hemos aprendido porque quizás otra persona se pueda sentir identificada.

Ahora que ya sabemos cómo podemos ser divulgadores solo falta saber como ser activistas.

Vivimos en un mundo en el cual todo se etiqueta (hecho cuestionable, pero muchas veces favorable). Todos sentimos la necesidad de ponerle nombre a las cosas, tanto a las relaciones amorosas como a nuestros sentimientos. Entonces, dar un nombre a aquello por lo que luchamos es importante para sentir que pertenecemos a un colectivo y, una vez dentro, luchar día a día por darle visibilidad.

La lucha debe ser pacífica porque las cosas de palacio van despacio, como dice el dicho, y de nada sirve intentar instaurar nuestros ideales a la fuerza. Si estos son razonables y buscan el bien común, por mucho tiempo que pase, estos se acabarán cumpliendo. El activismo busca lo mejor de la sociedad, el avance, y la prosperidad.

Soy Aymara Rivero. Estudio Bachillerato y me defino como entusiasta, risueña, positiva, extrovertida, analítica, reflexiva, amante del arte y los viajes. Mis sentidos siempre están atentos, por si puedo aprender algo nuevo.

Comparte

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on email

Lo más visto

5 consejos con los que prevenir la obsesión por la información

Vivimos en la era de la información y somos conscientes de que un conocimiento profundo del mundo al que nos enfrentamos puede ser vital para sobrevivir. Sin embargo, el exceso de información nos puede volver paranoicos y amargarnos. Sobre todo cuando el tono de la información es negativo.

Lo último

10 - Reducción de las desigualdades

La soledad compartida y una vida precaria en el cine social de Belén Funes

El cine social llega muy lejos. Tiene el poder, si está bien hecho, de hacerte empatizar con las personas más ajenas a ti. Irene Merino nos muestra “La hija de un ladrón”, de Belén Funes. Soledad, precariedad y supervivencia son los temas del film. Hoy en día, y por desgracia, más cerca de lo que creemos.

Leer Más >>
12 - Producción y Consumo responsables

Benja de la Rosa, la muestra más fantástica de la cultura segura

El coronavirus ha causado estragos en la sociedad. Muchos negocios han tenido que cerrar sus puertas y otros muchos se han visto entre la espada y la pared. La reinvención está a la orden del día en este mundo incierto. Un claro ejemplo es el teatro, ¿es seguro disfrutar de una obra de teatro

Leer Más >>