
Contaminación acústica: un desafío en las ciudades
El ruido es uno de los grandes problemas de los entornos urbanos, con efectos negativos sobre la salud y el bienestar de los ciudadanos. En este contexto, investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) han evaluado el potencial de las fachadas vegetales como herramienta eficaz para la absorción acústica, combinando sostenibilidad y funcionalidad.
El estudio, publicado en Buildings en 2025, demuestra que los muros verdes no solo reducen el ruido, sino que también mejoran la calidad del aire, ayudan a mitigar el efecto isla de calor y fomentan la biodiversidad urbana.
Cómo funcionan los módulos vegetales
El equipo, integrado por especialistas de la ETSAM y la ETSIAAB, analizó un sistema modular instalado en la fachada del Centro de Innovación y Tecnología para el Desarrollo Humano (itdUPM). Las pruebas se realizaron tanto en laboratorio como en condiciones reales utilizando una pistola de impedancia.
Los resultados indican que el sustrato es el principal responsable de la absorción del sonido, representando entre un 80% y un 90% de la eficacia del módulo. La vegetación aporta entre un 4% y un 20% adicional, dependiendo de la densidad y el grosor de la capa vegetal. Eso sí, no todas las especies mejoran la absorción acústica: en algunos casos incluso pueden reducirla.
Beneficios acústicos y sociales
Los módulos vegetales pueden absorber hasta el 70% de la energía sonora, reduciendo la reverberación en interiores como oficinas o escuelas. Esto no solo mejora el confort acústico, sino que también tiene un impacto positivo en la calidad de vida urbana.
Hacia ciudades más sostenibles
El estudio confirma el potencial de los muros verdes como una solución integral para entornos urbanos más saludables. Además de su valor estético, representan una vía innovadora para combatir la contaminación acústica mientras aportan beneficios ambientales y sociales.