cosmética sostenible

El objetivo de la industria cosmética para 2030: el desarrollo sostenible

La industria de cosmética busca nuevos modos de comercializar productos, centrándose en el reciclaje y el uso de ingredientes más respetuosos con la sostenibilidad ambiental.

La sostenibilidad ocupa una posición cada vez más central en la agenda de todos los países, empresas, asociaciones e incluso de los ciudadanos, convirtiéndose en una prioridad imparable. Esta se puede entender en tres ejes principales: Sostenibilidad Ambiental, Social y de Gobernanza, los denominados criterios ASG (o ESG por sus siglas en inglés).

cosmética sostenible

Situando el foco sobre la sostenibilidad ambiental, la industria cosmética está realizando inversiones e impulsando acciones para reforzar este pilar. Es conocido que para evaluar el impacto ambiental de un producto es necesario, no solo tener en cuenta las características del mismo, sino todo su ciclo de vida. 

El proceso consiste en analizar las distintas fases: extracción y utilización de las materias primas, el proceso de fabricación, transporte del producto terminado, su comercialización, uso por parte del consumidor y finalmente el desechado del mismo. El objetivo es que esta última fase vuelva a conectar con la de las materias primas. De esta forma se crea la denominada economía circular que permite cerrar el ciclo. 

Precisamente, el análisis del ciclo de vida de los productos pone de relieve la importancia del ecodiseño, que consiste en la incorporación de medidas preventivas durante el desarrollo y proyección de un producto o servicio. El objetivo es disminuir su impacto ambiental a lo largo de las fases de su ciclo de vida: reducción, eliminación, optimización o reutilización. 

Para ello, hemos elaborado una guía de ecodiseño de envases junto con Ecovidrio. Si nos focalizamos en la parte del proceso de producción, la industria cosmética ha realizado y continúa realizando grandes esfuerzos por mejorar su perfil medioambiental. 

Por ejemplo, reduciendo y optimizando el uso de agua en sus procesos, utilizando fuentes de energías alternativas, reduciendo la generación de residuos de ingredientes o envases y optimizando la eficiencia en todos los métodos de producción.

cosmética sostenible

¿Qué empresas son un ejemplo de cosmética sostenible?

Un modelo para el sector es la fábrica de productos capilares  L’Oréal ubicada en Burgos. Se trata de un referente mundial al ser la primera fábrica de cosmética neutra en emisiones de dióxido de carbono desde abril de 2015. Además es la primera fábrica waterloop en el mundo. Esto es una central de biomasa que suministra energía para todos los procesos productivos y cuenta con un sistema cerrado de agua que recupera y recicla todo el agua en su proceso de producción.

Otro ejemplo sectorial es la fábrica de Beiersdorf (Nivea), que en su compromiso con la sostenibilidad ha logrado reducir el 73% de sus emisiones de dióxido de carbono en 10 años, ha instalado paneles solares con una potencia de kWp y, al optimizar sus procesos de limpieza, ha conseguido ahorrar 5.000 metros cúbicos anuales de agua. Además, tiene como objetivo ser neutro en emisiones de 2030.

Por otro lado, la empresa  EcobeautyScore Consortium realiza un análisis del ciclo de vida del producto a nivel sectorial y facilita una puntuación que permite al consumidor llevar a cabo una decisión de compra informada, basándose en las características ambientales del producto.

En próximas entregas hablaremos de otras iniciativas innovadoras para que los lectores de Good4Good, tomen las decisiones más informadas y sostenibles.

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