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Kelly Wilson: “lo que resistes, persiste”. Fuente: @Kelly Wilson

Kelly Wilson: “lo que resistes, persiste”

Kelly Wilson, profesor emérito de Psicología en la Universidad de Misisipi y co-
desarrollador de la terapia de aceptación y compromiso, es reconocido por superar sus
propios desafíos de drogodependencia y pensamientos suicidas en la juventud. Su
experiencia personal ha impulsado su liderazgo como pionero de las Terapias de
Tercera Generación.

Kelly Wilson sostiene que ‘evitar el sufrimiento produce sufrimiento’, promoviendo así una
terapia que aboga por enfrentar las emociones desagradables en lugar de negarlas o
combatirlas. Su incansable defensa de la aceptación como herramienta fundamental
para combatir el miedo, las fobias y la ansiedad ha impactado profundamente en el
campo de la psicología.

En su libro ‘Las cosas podrían ir terriblemente mal’, Kelly Wilson nos sumerge en un viaje
emocional y reflexivo. Partiendo desde la tragedia del 11 de septiembre de 2001, nos
introduce en situaciones cotidianas donde las expectativas se desmoronan. Su relato
nos recuerda que, más allá de amenazas como ataques terroristas o catástrofes
globales, el peso constante de la ansiedad y el miedo puede ser una realidad en nuestra
vida diaria.

Según explica Wilson, aceptar la tristeza y los sentimientos difíciles es esencial, ya que
evitarlos puede llevar al aislamiento de las experiencias positivas y complejas de la
vida. Concluye que la vida está compuesta tanto por momentos de dulzura como de
tristeza.

Fuente: @Kelly Wilson

Su filosofía

En una serie de capítulos, Wilson explora detalladamente el vínculo entre las
manifestaciones físicas y la ansiedad, independientemente de su origen real o
imaginario. Nos insta enfáticamente a enfrentar este sentimiento, a familiarizarnos con
él en lugar de oponernos, siguiendo así la filosofía de ‘Lo que resistes, persiste’, como
sabiamente afirmaba Carl Jung. Esta invitación a no combatir la ansiedad, sino a
coexistir con ella, se convierte en el eje principal de su enfoque terapéutico.

La Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT, por sus siglas en inglés) representa la
clave que Wilson nos ofrece para convivir con la ansiedad sin padecer por ella. Esta
teoría, que comenzó a difundirse en los años noventa, resalta la importancia de aceptar
nuestras debilidades en lugar de eludirlas. Wilson, basándose en su experiencia
personal, comparte su propia lucha contra la fobia social y su intento frustrado por
encajar en estándares sociales convencionales, revelando su depresión, hospitalización
psiquiátrica y adicciones. Sin embargo, fue precisamente su sensibilidad lo que le
permitió empatizar con aquellos que sufrían, llevándolo a desarrollar su método
terapéutico.

La ‘defusión’

En su camino hacia la aceptación, Wilson resalta herramientas fundamentales para
manejar la ansiedad. Una de ellas, la ‘defusión’, consiste en separarnos de nuestros
pensamientos ansiosos o negativos. Nos anima a observar esos pensamientos desde
una perspectiva desapegada, reconociéndolos como eventos mentales pasajeros en
lugar de verdades absolutas. Esta práctica nos brinda la libertad de liberarnos del control que estos pensamientos ejercen sobre nosotros, abriendo espacio para una relación más flexible con nuestra mente y emociones.

La capacidad para ‘defusionar’ nos ayuda a no tomar esos pensamientos como hechos
inamovibles, permitiéndonos adoptar una actitud más compasiva y adaptable hacia
nuestra propia experiencia emocional. Además, enfatiza la importancia de vivir en
sintonía con nuestros valores y adoptar una visión dinámica del yo como un proceso
evolutivo, en constante cambio.

A pesar de su título, ‘Las cosas podrían ir terriblemente mal’, el enfoque de Wilson no
es pesimista. En esta obra, escrita en colaboración con el terapeuta conductual Troy
DuFrene
, se propone una convivencia activa con los miedos. El objetivo no es sembrar
el catastrofismo, sino invitar a entender la ansiedad como un componente integral y
enriquecedor dentro de un proceso terapéutico.

A sus 69 años y con una carrera marcada por la superación personal, Wilson se ha
convertido en un referente de las terapias de aceptación y compromiso. Su mensaje se
centra en la importancia de confrontar las adversidades en lugar de evadirlas,
mostrándonos que la auténtica libertad reside en la aceptación y comprensión de
nuestras propias emociones.

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